“Salí muy conmovida del teatro. Quiero agradecer que hayas encontrado cómo decir tanto usando un registro de aparente sencillez. El texto me sonó todo el tiempo a melodía, a canto maternal y tarareo entre fuentones de zinc y sábanas tendidas al sol. Tuve que esforzarme en dos o tres momentos de la obra para pensar que -como decís en el programa- la obra habla de vos. Yo escuchaba a tus personajes hablar de mí. Gracias.
Y al final, resultó que “Casanimal” es la casa de todos. O de tantos. Y la memoria de la protagonista es la del país. Además, la puesta me pareció definitivamente exquisita. La música que elegiste, los objetos que pusiste en el escenario y todo el significado que contienen son sustanciales por su lirismo y su teatralidad. No sé si tendré ocasión de publicar alguna reflexión sobre tu espectáculo. Pero a vos, no quiero dejar de transmitirte algo, al menos algo de lo mucho que sentí y pensé. Aunque lo que te digo aquí esté muy lejos de retribuirte lo que recibí como espectadora. Te agradezco otra vez y te abrazo”.

Olga Cosentino

Postal 3

“El texto es sutil, delicado, y nos lleva, pendularmente, a un pasado compartido, para traernos al presente y mostrarnos lo que fue y lo que no fue. La hija, herida por el afuera histórico, que la atraviesa necesariamente con su trama de muerte. La madre, cuyo afuera ha sido constreñido a las pequeñas novedades vecinales, pareciera que a fuerza de voluntad y oposición. La casa heredada, el tercer personaje, es lo que obliga a estas dos existencias a enriquecerse en el contraste. Nada les es propio del todo, la vida misma a veces no les pertenece. Maravillosa escenografía, y una música pensada para acentuar el texto. Muchas gracias por lo vivido”.

Laura Coton

Postal 3

“Cuando uno ve teatro y se produce la magia de ser transportado a sus propias imagenes y recuerdos, está mas que cumplido. El tratamiento del espacio que realiza la directora es realmente especial, con un gran sentido plástico. No es la primer obra que veo de ella y entiendo que hay allí un sello que la distingue (los espectadores que hayan visto Sobre un barco de papel podrán percibirlo…igual en esta obra la autora va mas allá con ese tejido, telaraña…una gran metáfora de casa materna, nido) Pero por sobre todo creo que la obra es movilizadora en el sentido mas sutil, mas interior y mas viceral. Una obra que muestra los encuentros de esas dos mujeres sin que aparentemente suceda mucho entre ellas y sin embargo está completamente cargada de emociones que se esconden, que se disimulan, que se contienen, dentro de esa telaraña, en esa casa y en ese pueblo en el que sucede mas de lo aparente. Si tuviera que hacer un paralelo diría que me pasa con Pfeiffer lo que con algunas de las películas de Martel, una calma aparente que esconde grandes tormentas, un retrato de pueblo conmovedor, unas mujeres a las que “las mujeres” conocemos de toda la vida…”

Daniela

Postal 3

“La obra me gustó mucho. Me atrapó y cautivó. La historia me pareció triste y poco heroica, humana. La música envolvente, como el fluido por donde se transportaba la imagen.
Me gustaron los muebles en miniatura, completaba la imagen, no la dejaba tan abstracta, ayudaba a la imaginación. Todavía recuerdo en primer plano el momento en que la madre toma el té en esas tacitas diminutas.
En la relación de la madre y la hija pude ver esa cosa extraña del vínculo entre mujeres. Tan conocido y difícil de explicar.
La voz de la hija sostiene el relato con firmeza y convicción. Se mezclaba con la música y los ruidos de la casa.
Las actrices me transportaron completamente a la historia. Ese es otro punto. La claridad de la historia.
El mundo que se muestra es completo, se hace tan vivo. Y uno está en el pueblo y siente y ve, como se ve en un pueblo y desea y anhela como anhela la hija. Y tiene esa sabiduría que tiene la madre del que no fue a ningún lado pero ve lejos. Y siente la magia de la nieve como algo que debe traer buenos augurios, como un regalo.
Por momentos me sentí sola, desolada en ese lugar tan cálido y animal del interior de uno mismo.
Logró en mí la entrega inocente del que se deja volar por el relato y desaparece en la ficción”.

Cecilia De Feo

Postal 3

“En cuanto a tu obra, como te decía anoche, me parece que es un tremendo desafío construirse y deconstruirse en un texto dramático y noche a noche refundarse en una puesta que habla ni más ni menos que de uno y desde uno. Es tirarse a un vacío sin posibilidades de retorno. ¿Cómo se hace para verse desde afuera? ¿cómo se hace para ver hacia adentro, entenderse y reconstruirse a traves de un fenómeno teatral? ¿no será esta Casanimal, esa telaraña, esa red una especie de sustento para no caer al vacío de este salto al vacío? Qué buena la imagen en que la protagonista más joven mete los papeles que escribe en este animal, en esta red, en esta telaraña y se me disparan dos lecturas. La primera me remite a alguien preso que busca los huecos para mandar sus mensajes fuera de esta prisión y no me parece azaroso que los mensajes los inserte en distintas direcciones. Por otro lado, y paradójicamente al revés, veo como que la protagonista intenta asfixiar a la casa, tapándole los huecos por los que parece succionar a las personas, como tratando de encontrar el hueco por el cual respira la casa y cerrarlo con palabras. Para el final, es bueno que la madre sea fagocitada por esta casa, pero no en forma destructiva, sino como una lenta asimilación que va chupando la voluntad hasta anularla y volverla parte de este animal. Es como si la casa se alimentara de generaciones de personas que la habitan. Es que algo de eso hay en todas las casas. Fijate que las casas más antiguas, por las que pasa más gente, por las que la energía se concentra en mayores niveles, suelen atrapar recuerdos, personas, sucesos. Esas casas son las que realmente viven, las que hacen ruido, las que cada paso se multiplica y cada gota de agua se vuelve estridente. Las casas nuevas son sólo contenedores de gente, como cajas de zapatos que se desechan como ropa interior, sin que tengamos tiempo a dejar huella en ellas, salvándonos pero a su vez deambulando sin ser parte”.

Raúl Leiva

Postal 3

“Fue tal el impacto que la obra tuvo en mí que me encantaría serles lo más útil posible en la difusión de todo tipo y como sea. Quiero agradecerles que me hayan permitido el honor de asistir a ese maravilloso estreno. Fue un inmenso placer. La obra es IMPRESIONANTE con mayúscula y resaltado; llega hasta lo más profundo del alma. Hoy, todavía la tengo presente por los recuerdos que me trajo y por los diálogos que con esa puesta excelente, las actuaciones impecables y la gran música, emociona a cualquiera. Y, lo más grandioso es que tras esa emoción invita a la reflexión. No puedo describirles con palabras lo que sentí y sigo sintiendo después de haber visto Casanimal pero soy inmensamente feliz por haber tenido el privilegio de escucharla y verla. Espero que muchas puedan disfrutarla así. Pfeiffer, tu voz es genial!!
Muchas, muchas gracias por todo!! Los felicito con todo el corazón!!”

Antonella de Alva

Postal 3

“La pasé de maravillas, da gusto de corazón ver TEATRO. Ver algo que sabés que no existe y a la vez sí da gusto… ver que se permiten jugar, crear y contar una historia da gusto… Y por suerte lograron despertar en mí preguntas de por qué hago teatro, por qué elijo esto… por qué elijo ver el mundo desde mis ojos de artista… gracias por ayudarme a que me pregunte y a crecer.
Los felicito y deseo se colmen de abundancia y felicidad!”

Jesi González Ajon

2 comentarios to “Comentarios del público”

  1. La autora y Directora plantea una obra absolutamente femenina por su mirada y vínculo entre madre e hija,permite reconocerse,distanciarse y vivenciar lo que sucede en esa casa .
    El trabajo de las dos actrices es acertado.Huaira Basaber disfruta y juega con su madre y luce diferente en el proceso del paso del tiempo y su evocación.
    Alicia Staif compone una madre intensa que teje y tal vez, pensaba, que tejía esa casa que las atrapa para construir la historia personal de los seres que la habitan.En definitiva ¿quién no queda atrapado en su propia historia , en su casa de la infancia? ¿No son las madres las que tejen sus brazos amorosos y a veces asfixiantes para quedar esfumadas en el tiempo pero no en el corazón de hijo?
    La estética del espectáculo es muy interesante y está plagada de metáfora ;la música y letra hacen un buen acompañamiento creativo en esta obra intimista.
    Para disfrutarla.

  2. Marcelo Souza said

    Estuve mirando vuestro sitio de “casanimal”, y espero poder ir a verla en Santa FE este fin de semana, ya que la propuesta suena por demas interesante y seductora. Las fotos de la escenografia (por lo que veo increible, tejida en lana, no se si a mano) resuenan a laberintos humanos de abundante emotividad, y he estado escuchado la banda de sonido y suena verdaderamente hermosa. Espero poder asistir a la funcion, seguramente la pasare emocionado, ya que el tema que se juegua es muy caro a mis sentimientos. Un beso a Maria Rosa.

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